3/11/10

A DOCE KILÓMETROS DE SANTIAGO DE CHILE

La comuna de Quilicura recibía el progreso y los avances tardíamente. No podía ser de otro modo.
La carretera era la única ruta que conectaba a sus habitantes con la ciudad de Santiago.
Precisamente, justo a la salida del poblado por Manuel Antonio Matta, la única calle que salía hacia la carretera , en la intersección,  un pequeño letrero verde anunciaba : Santiago a 12 kilómetros.
No era fácil desplazarse , nadie podía vivir a otro ritmo que no fuera el que esta tierra tenía. No había espacio para la prisa y las urgencias ni siquiera estaban consideradas.
A doce kilómetros de Santiago, rodeada por cerros y con una única ruta central , nadie podía considerar en sus planes el ir o venir apresurado.
El progreso venía lentamente porque todo era lento.
Una radio emisora se escuchó por primera vez al inicio de la década de los cincuenta.
El único vehículo de transporte público iba y venía con una frecuencia de una hora o más.



Era un largo recorrido, dejando y tomando pasajeros; vecinos que traían sus canastos, sus frutas y sus enceres.
Eran doce kilómetros que a veces significaba más de dos horas.
Una vieja "micro" , de multiplicidad de olores, unía la capital de Chile con el pueblo.
Al anochecer la aldea iba quedando desierta y al día siguiente, el canto de los gallos y el mugir de los establos anunciaban el despertar.
En este escenario el clima de amistad y de solidaridad era casi irreal.
En el pueblo no había mucha posibilidad de adquirir un periódico o una revista, eso había que comprarlo en Santiago o tal vez Independencia que era lo más cercano a la ciudad. El pueblo no necesitaba informaciones.
Las noticias, cuando de vez en cuando las había, venían de boca en boca y de cuadra en cuadra y se estacionaban en  los más viejos.
Los gobiernos Liberales o Conservadores se sucedían uno tras otro y nuestros campesinos y vecinos, creían sin más trámites, lo que sus políticos le comentaban.
No es de extrañar pues, que los Gobiernos locales, los Alcaldes y regidores turnaran sus aspiraciones y no es difícil suponer que los acuerdos se tomaban en encuentros familiares, en paseos por el fundo o en veladas familiares.
Cualquier asomo de rebeldía o de protesta fue acallada violentamente con la humillación de los que levantaron la voz. Así ocurrió en Quilicura en el año 1935 y 1936, cuando un grupo de campesinos de San Luis intentó luchar por un mínimo derecho.


Con la efervecencia de los movimientos sociales, con los ecos de lo que sucedía en el mundo, Quilicura fue sorprendida por aires nuevos y revolucionarios, eran los años sesenta y el clamor lo traía el movimiento de los trabajadores.
Lejos del mundo, en este extremo del planeta, hombres y mujeres modificaron su lenguaje y los términos de igualdad, justicia, explotación, organización popular, unidad proletaria se comenzaron a escuchar.
En el año 1967, la lucha política se extendió hasta el apacible Quilicura. Los Conservadores de la zona temblaron y un ajetreo de proclamaciones marchas y encuentros no tuvo tregua.
Los jóvenes alzaron la voz y las calles se cubrieron de "panfletos".
La lucha nacional se daba a tres bandas y fuera de esto , nada más existía : Los comunistas, los momios y los desprestigiados demócratas cristianos...
En nuestro pequeño pueblo también los muros estaban tapizados con los nombres de los tres candidatos : Allende, Alessandri y Tomic.
                                                                                                                    de Allende 1964


Todo tenía el perfume de la contienda política...
Algo de esto, estaba en nuestra memoria cuando los amigos de Luis F. Martínez Abarca, le fuimos a despedir.

















                                                                             Allende en Quilicura

Aún cuando su despedida estuvo marcada por la espiritulidad , no faltó el puño en alto y los sones de la "Internacional", de un "compañero" que animado por estas palabras, se alzó para rendirle el homenaje.

1 comentario:

  1. Que lindo. Me ubiese encantado nacer antes y vivir todo eso en mi comuna. Mi tatita no aparece en niuna foto. Del club defensor se llamaba alfredo Arce fallecio hace poquito. Falta una foto de su club. Pero esta muy bueno esto. Saludos.

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