5/11/10

EL FUNDO : LO MARCOLETA

Entrando hacia la comuna de Quilicura, por la única avenida que existía, la calle Matta, se podía acceder al fundo "Lo Marcoleta".
Antes del año 1980, todavía quedaban una serie de "fundos" en la comuna.  Fueron producto de la apropiación de terrenos a fines del 1800 ,de las grandes familias, quienes constituyeron la pequeña aristocracia de estas tierras.
Sin oposición alguna, las grandes extensiones de tierra pasaron a ser patrimonio de unos cuantos apellidos que sometieron al pueblo a una injusta servidumbre.
Entre los màs significativos estaban el Fundo " Lo zañartu", "lo Etchervers", "lo Ruiz", "lo Cruzat", "lo Campino", "San Luis", "Santa Luisa" y otra serie de haciendas algo más pequeñas.
Uno de estos , era el Fundo Lo Marcoleta, lugar que inspiró los versos de este libro.
Allí vivió la Familia Monasterio Calderón.
Don Belarmino del Tránsito Monasterio Monasterio, era un inquilino del fundo.
Nadie como él conoció desde su infancia, el trabajo del campesino, los frutos y la generosidad de la tierra, las indescriptibles injusticias sociales, las inclemencias del clima y el inmenso espacio estrellado durante las noches de riego en la primavera.
Al igual que otros campesinos, desde muy niño conoció el trabajo en la tierra, la fatiga, la soledad, el calor y el frío en su màs intenso rigor.
Desde siempre, sus ojos exploraron el cielo, descubriendo que todo era un eterno movimiento y que cada astro lejano, cada estrella está en armonía con el universo.
No necesitó leer ni escribir para aprender todo aquello
Sus manos quebrajadas por la mezcla de tierra, agua y vegetales, eran la semblanza de una vida de intensos sufrimientos y secretas esperanzas.
Sus manos testificaban de los frutos y la maleza, del hacha, la horqueta, las hojas de zapallo, las hojas del tomate, las alambradas, el mango del arado, el pelaje de los animales y las pequeñas espinas de los cardos.
En el antiguo fundo Lo Marcoleta, vivían unas quince familias como inquilinos. Todas eran chozas de paja y de madera.
El trabajo de estas familias, era de "medieros", es decir el "patrón", les entregaba un espacio de terreno para vivir y sembrar, a cambio de las cosechas que se compartían a medias con el patrón del fundo.
La lealtad al patrón era incondicional y nadie osaría contradecir la voz de quien el poder de la tierra le convertía en amo y señor, "El Futre".


Belarmino y  su familia abandonaron el fundo en el año 1957, adquirieron un pequeño predio en el sector de la calle Los carreras, en Quilicura, y desde allí se inició otro capítulo de la vida.
Falleció durante el invierno del año 2005. Familiares, amigos y vecinos le acompañaron en un lluvioso día de julio.
El cortejo partió desde el sector central del pueblo, precisamente donde él, con sus propias manos levantó una sólida casa de adobes para su amada y numerosa familia.
Los vecinos observaban impávidos.

En silencio, bajo una persistente llovizna, portando el ataúd los deudos y amigos atravesaron la plaza de Quilicura, lugar donde los viejos campesinos se reunían para compartir sus nostalgias y recuerdos.
Era cerca del mediodía.
Tomaron la avenida O'higgins, el agua reflejaba la tristeza de su esposa y de cada uno de sus hijos.
Así, cabizbajos ante la mirada de la gente, llegaron hasta el templo.
La ceremonia religiosa se realizó en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, estaban presentes los pocos amigos campesinos que quedaban, gente del pueblo, los vecinos y muchos curiosos que escucharon respetuosamente estos versos :

8 comentarios:

  1. Veo que te modernizaste y enviaste tu publicación a facebook! Me alegra...tienes mucho, mucho trabajo hecho y es bueno lo sepa el resto.

    Saludos navideños!

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  2. MARIO,HERMOSO NO TENGO MAS COMENTARIO,BESITOS

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  3. Derrama la luvia un canto, si baja por los tejados,
    Todas las guirnaldas al viento despidieron su alma blanca.Así se fue mi padre sin que nadie lo notara;él un obrero con su eterna nostalgia.
    Y de un cantor que no tubo escuela aprendi yo a cantar; junto al Rio Cautín, que acunó mi soñar, la Yareta , el Salar, la mujer del obrero me dió de su pan.
    en mi voz y en mi acción , vive su esperanza.

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  4. Que hermoso, si todo volviera a ser igual.

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  5. Di por casualidad con tu blog, una grata sorpresa,un verdadero baño de nostalgia, mi señora fue una de tus alumnas en la escuela de la Ruiz Tagle,te envía saludos, nosotros salimos huyendo de Quilicura el año 2000 ,producto de la violencia del microtrafico que se a apoderado de lo que fue un hermoso pueblito, pero jamas olvidare su plaza donde veiamos en la tele en blanco y negro Los intocables, sus canchas circundadas de álamos, el cementerio desde donde elevábamos volantines en septiembre, el camino al Cristo,el camino a la transradio ,los chapusones en la arenera, en el taco,en lo Campino ,los sandiales de don Ismael, el chacoli de las Madamas, la llegada de las golondrinas en primavera, los viñedos de donde sacábamos furtivamente uva, en fin tantos recuerdos que lenta e inexorablemente vamos perdiendo,gracias profe por este espacio.

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  7. Existe en Qulicura u otro sector alguna calle llamada Belarmino Monasterio?

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    1. Si, existe una calle en la Villa Los Alerces a continuación del Mañio...

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