3/11/10

"LUCHO" MARTÍNEZ ( Luis Fermín Martínez Abarca)

Ha sido hermosa tu despedida Lucho Martínez, nuestro gran amigo, nuestro gran vecino.
Hemos podido ver tanta gente amiga cercana a tí en estos días.
Me ha dicho tu esposa, Luisa, que han llegado delegaciones de hermanos de distintos y apartados lugares a darte esta despedida.
No podía ser de otra manera, estabas metido en tantas cosas y eras tan reconocido por todos nosotros, eras tan cercano y tan simple.
Sin embargo, ahora, quiero expresar estas palabras  para los más jóvenes, para los niños y sobrinos que han llegado hasta acá.
Porque tú, Luis, formas parte de un pueblo, de una gran comunidad que es esta comuna de Quilicura, eres parte de esta historia de hombres y mujeres que han podido dejar un legado en esta breve historia nuestra. No imaginabas tú que al llegar a esa calle de guardia marina, te convertirías en una persona de trascendencia para nosotros, todos tus vecinos.
Acá están tus seres más cercanos y queridos, tus amigos de siempre y tus vecinos del barrio. Hemos acompañado tus horas con oraciones y con cantos.
Es egoísmo no decirte adiós...
Me pesaría mucho, más adelante ,si no me levanto y te expreso estas breves palabras.
Ayer, hace poco tiempo, ibas y venías por este pueblo viejo, sin luminarias, sin semáforos, sin avisos luminosos. En tantos casos, sin pavimento.
Ibas y venías  a veces caminando, a veces en bicicleta  desde Las Parcelas hasta San Luis, desde Lo Campino a las casas de Ovalle.
Parece que tu cigarro no se consumía.
Así íbamos todos, nutriéndonos de nuestro suelo y de nuestra gente, nutriéndonos de las personas porque un día nos correspondería escribir la historia.
Quiero hablar de como te conocí y de como pusimos una página más en este libro...
Fue hace muchos años, aún no nacían estos jóvenes y estos niños.
Terminaba el año 1968 y tú y yo, y muchos más, nos movíamos con los ideales de la justicia social.
Te acordarás que el clamor de la justicia nos golpeaba la cara en cada sitio que recorríamos.
Allí fue donde yo te conocí, cuando nuestros ideales de justicia social eran más sinceros y más honestos que nunca.
En nosotros brotaba la idea del socialismo como un torrente de justicia para los pobres.
Ibamos y veníamos por las noches haciendo la campaña de nuestro candidato, nos juntábamos en esa vieja pieza de madera para hablar de los sueños del pueblo. Entonces tu me llamabas "compañero" y agregabas mi apellido, palabra que te salía tan sincera , sin soltar el eterno cigarrillo de tus labios.
Debes saber querido Lucho, que nunca he olvidado cuando me subías al escenario para que yo hablara a los compañeros y decías con gran convencimiento que esa "era la voz de los jóvenes".
Después nos hemos encontrado con la Iglesia y el Señor jesús nos trajo todas las respuestas, la problemática social tiene la luz del evangelio.
Tu y Luisa y mucha gente optaron por el camino de los encuentros matrimoniales.
Dios y la Iglesia a nosotros nos regalaron otros senderos.
Sin embargo, yo quería esta tarde, recordar aquellos días de septiembre del año 1970 y de como nos reunímos en la noche del 04 de septiembre a celebrar el triunfo del "compañero Presidente".
La vieja mediagua estaba en la esquina de la plaza
Esta historia de Quilicura es también tuya.
Estará tu nombre en esta historia cuando se abra el libro de este pueblo.
No hay duda. Uno de estos niños, uno de estos jóvenes , relatará a otros que en Quilicura, hace muchos años hubo un Lucho martínez, y que este personaje recorrió las calles oscuras de Quilicura , enarbolando la bandera de la justicia.
Ya nos encontraremos.
En este mes de junio del 2006,
Mis saludos y mis condolencias para toda la familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario